
“Blindaje para el Cora” cumple un año y apuesta por llegar antes de una crisis de salud mental

- El programa, impulsado por la presidenta ejecutiva de la Universidad César Vallejo, Kelly Acuña, nació para fortalecer la prevención, el bienestar emocional y el acompañamiento de los estudiantes.
A un año de su creación, “Blindaje para el Cora”, el programa de la Universidad César Vallejo (UCV) orientado al bienestar emocional, fortalece su apuesta por la prevención y el acompañamiento oportuno de los estudiantes. La iniciativa busca consolidar una cultura de escucha, autocuidado y atención temprana, bajo una premisa central, llegar antes de que una situación emocional pueda convertirse en una crisis.
Para Kelly Acuña, presidenta ejecutiva de la UCV e impulsora del programa, el origen de esta iniciativa partió de una reflexión que cambió la manera de entender el acompañamiento a los jóvenes dentro de la universidad. Detrás de cada estudiante, antes que una nota, una carrera o un futuro profesional, hay una persona. “Cuando nació ‘Blindaje para el Cora’, queríamos algo muy sencillo, pero muy importante, que nuestros estudiantes sintieran que no estaban solos”, señaló.
La iniciativa surgió a partir de una pregunta fundamental. ¿Qué ocurre cuando las instituciones esperan a que un joven pida ayuda en lugar de acercarse a él? Para Acuña, la respuesta fue clara. No basta con tener servicios de atención; también es necesario aprender a prevenir, escuchar, reconocer señales y acompañar a tiempo.
“Podemos preocuparnos por sus notas, porque terminen una carrera o por su futuro profesional, pero antes de todo eso hay una persona”, sostiene.
Una responsabilidad que va más allá de las aulas
El programa cumple su primer año en un contexto en el que la salud mental de los jóvenes se ha convertido en una preocupación cada vez más urgente. Frente a este escenario, Kelly Acuña considera que las universidades tienen un papel estratégico que trasciende la formación académica.
“Tenemos a nuestros jóvenes con nosotros durante una etapa fundamental de sus vidas. Podemos prevenir, enseñarles a reconocer señales, escucharlos, acompañarlos y ayudarlos a encontrar atención especializada cuando la necesitan”, afirma.
Desde esa mirada, “Blindaje para el Cora” propone un cambio de enfoque. La apuesta es no esperar a que un estudiante llegue a una situación límite para preguntarse qué le ocurre, sino construir espacios donde pueda reconocer sus emociones, pedir ayuda y encontrar personas preparadas para escucharlo.
Más de 260 mil estudiantes y un mismo desafío
Con una comunidad universitaria de más de 260 mil estudiantes, el reto de abordar el bienestar emocional es enorme. Sin embargo, para la UCV, esa dimensión también representa la posibilidad de generar un impacto significativo.
En esta primera etapa, el programa ya ha comenzado a mostrar señales alentadoras. En la carrera de Psicología, por ejemplo, “Blindaje para el Cora” ha alcanzado aproximadamente al 14.84 % de sus estudiantes, una cifra que evidencia la importancia de acercar estos espacios y hablar de salud mental desde un lenguaje más cercano a los jóvenes.
Pero para su impulsora, el verdadero impacto no puede medirse únicamente por el número de participantes. “No quiero saber solamente cuántos participaron en una actividad. Quiero saber cuántos jóvenes logramos ayudar, a cuántos logramos llegar a tiempo y qué cambió en sus vidas después de recibir acompañamiento”, enfatizó Acuña Núñez.
Uno de los componentes centrales de esta iniciativa es Comando CORA, una red en la que los propios estudiantes participan en el acompañamiento entre pares. La apuesta parte de una realidad sencilla. Muchas veces, antes de acudir a un adulto o a un profesional, un joven comparte lo que está viviendo con otro joven.
Para Kelly Acuña, la prevención debe estar en el centro de cualquier estrategia de bienestar emocional. “Cuando hablamos de salud mental, llegar antes puede cambiar una historia. No podemos esperar a que un joven esté en una situación límite para recién preguntarnos qué le está pasando”, sostiene.
La propuesta de “Blindaje para el Cora” busca precisamente trabajar antes, fortalecer la autoestima, brindar herramientas para enfrentar momentos difíciles, enseñar a reconocer las emociones y derribar el temor que todavía existe alrededor de pedir ayuda.
A un año de su creación, el programa inicia una nueva etapa. El objetivo es ampliar su alcance, fortalecer la medición de su impacto y lograr que las experiencias y aprendizajes obtenidos puedan servir también a otras instituciones educativas.
Desde entonces, la iniciativa mantiene la misma convicción que la impulsó desde el inicio, que ningún joven debería sentir que está solo y que una conversación, una señal reconocida a tiempo o alguien dispuesto a escuchar puede marcar una diferencia.
“Blindaje para el Cora” nació para transformar el dolor en acción. Hoy, su desafío es transformar esa acción en una causa que una a toda la comunidad educativa por la salud mental de los jóvenes.