
Hidratación y alimentación ligera, claves para prevenir el golpe de calor ante el aumento de temperaturas
Foto: Radio Nacional.
Campus Trujillo

- Especialista de la UCV brindó las mejores opciones para enfrentar esta emergencia. En contraste, advirtió evitar bebidas alcohólicas, gaseosas azucaradas y energizantes, ya que favorecen la deshidratación.
Ante el aumento de las temperaturas en el norte del país, el golpe de calor se ha convertido en un serio riesgo para la salud pública. Esta emergencia ocurre cuando la temperatura corporal supera los 40 °C y puede poner en peligro la vida si no se atiende a tiempo.
Así lo advirtió la Dra. Stephany Neglia Cermeño, coordinadora de la Escuela de Nutrición de la Universidad César Vallejo (UCV) – campus Trujillo, quien explicó que el golpe de calor suele presentarse tras una exposición prolongada al sol o al realizar actividad física intensa en ambientes calurosos, especialmente durante episodios de temperaturas extremas asociados a fenómenos climáticos.
La especialista precisó que es fundamental reconocer los signos de alerta para actuar con rapidez. Entre ellos destacan: fiebre alta (igual o mayor a 40 °C), piel caliente y seca, dolor de cabeza intenso, mareos, desorientación, náuseas, vómitos, confusión e incluso pérdida de conocimiento.
Hidratación: principal medida de prevención
La Dra. Neglia señaló que la hidratación adecuada es la estrategia más importante para prevenir complicaciones relacionadas con el calor. Recomendó un consumo promedio diario de agua de 30 a 35 ml por kilo de peso en adultos (entre 2 y 2.5 litros), al menos 2 litros en adultos mayores, 1 a 1.5 litros en niños, y 2.3 litros en gestantes, incrementando entre 500 ml y 1 litro adicional en días de calor intenso. Agregó también que, junto al agua, entre las mejores opciones están el agua con limón y los refrescos naturales sin azúcar.

Alimentación ligera para regular la temperatura corporal
En cuanto a la dieta, la especialista recomendó priorizar una alimentación fresca y ligera, que ayude al cuerpo a mantener una adecuada regulación térmica. Sugirió el consumo de frutas con alto contenido de agua como sandía, papaya, piña, naranja y melón, preferentemente enteras y no en jugos. Asimismo, indicó que verduras como pepino, lechuga, tomate y apio, consumidas en ensaladas, contribuyen significativamente a la hidratación.
“Es importante optar por preparaciones ligeras, carnes magras como pollo o pescado, evitar frituras, reducir alimentos muy condimentados y moderar el consumo de sal”, añadió.
La especialista recomendó evitar exponerse al sol entre las 10:00 a. m. y 4:00 p. m., usar ropa ligera y mantener los ambientes ventilados. Además, aconsejó hidratarse con frecuencia, especialmente a niños y adultos mayores, sin esperar a sentir sed
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