
De observar a su madre jugar vóley a soñar con vestir la camiseta de la selección
Campus Trujillo

- Estudiante de Administración de la UCV, campus Trujillo, descubrió el vóley a los 14 años. Hoy representa a su universidad y forma parte de un proceso de preselección nacional.
A los 19 años, Luis Jhoao Sebastián Meza ha convertido el vóley en mucho más que un deporte. El estudiante del octavo ciclo de Administración de la Universidad César Vallejo (UCV), campus Trujillo, decidió incursionar en una disciplina que todavía enfrenta algunos estigmas cuando es practicada por hombres. Hoy, su esfuerzo y perseverancia lo han llevado a formar parte de un proceso de preselección masculina y a representar a la UCV en competencias deportivas.
Antes de acercarse al vóley, Jhoao practicaba fútbol. Sin embargo, una lesión en el brazo, cuando tenía 14 años, lo obligó a permanecer aproximadamente dos meses alejado de las canchas. Durante ese tiempo comenzó a observar con mayor frecuencia a su madre, quien practicaba vóley cerca de casa. Aquellas tardes despertaron su curiosidad por una disciplina que hasta entonces no había considerado. Poco a poco empezó a jugar en su barrio.
Su estatura llamó la atención de un entrenador de una academia de Florencia de Mora, quien comenzó a formarlo y a desarrollar sus condiciones para el vóley. Más adelante, cuando ingresó a estudiar a la UCV, encontró también el respaldo de sus profesores, quienes lo ayudaron a perfeccionar su técnica y, sobre todo, le transmitieron una idea que hoy guía su camino: el deporte debe ir de la mano con los estudios.
“Reconozco que uno de los principales desafíos fue la falta de conocimientos técnicos. Comprendí que tener una buena estatura podía ser una ventaja, pero no era suficiente para destacar en la cancha. La técnica, el entrenamiento, el sacrificio y la constancia terminaron siendo determinantes para avanzar”, indicó.
Los prejuicios del vóley masculino
Al comenzar a practicarlo, Jhoao encontró algunas ideas preconcebidas que relacionaban erróneamente este deporte con la orientación sexual de quienes lo practicaban. Con el tiempo, aprendió a no dejarse condicionar por esas percepciones y a demostrar, desde su propia experiencia, que cualquier persona puede practicar la disciplina deportiva que elija.
Su esfuerzo comenzó a dar frutos cuando tuvo la oportunidad de participar en competencias universitarias y, posteriormente, en escenarios de mayor nivel. Una de las experiencias que marcó su trayectoria fue su participación en un certamen panamericano realizado en Lima, donde pudo demostrar sus condiciones como jugador. Allí fue observado por el entrenador Marcos Blanco, director de vóley masculino, quien posteriormente lo convocó a un proceso de preselección peruana.
Primero, los estudios
A pesar de la posibilidad de continuar este proceso en Lima, el universitario tiene clara su prioridad en esta etapa de su vida: culminar su carrera de Administración.
“Ser parte de una selección representa una oportunidad que a cualquiera lo motiva, pero también implicaría trasladarme y reorganizar completamente mi vida académica. Por ahora, mi propósito es terminar mis estudios”, enfatizó.
Mientras avanza sus clases de administración y continúa construyendo su camino como deportista, Jhoao reconoce en la UCV un espacio fundamental para su crecimiento. Valora el respaldo de sus profesores, del equipo deportivo y de quienes lo acompañan en su formación académica.
“Llevar el nombre de la UCV en diferentes competencias representa un orgullo y una responsabilidad, pero también una parte importante de la historia que estoy construyendo”, afirmó.
Entre libros, clases, entrenamientos y nuevos desafíos, Jhoao sigue escribiendo una historia que comenzó casi por casualidad, observando a su madre jugar vóley. Lo que empezó como curiosidad terminó convirtiéndose en una pasión, una oportunidad para representar a su universidad y, ahora, en la posibilidad de acercarse a uno de sus mayores sueños: vestir algún día la camiseta de la selección nacional.