
Cemento de los incas: analizar y sincerar nuestra historia
Docente de la Escuela de Ingeniería Civil
Campus Tarapoto

El Imperio incaico es reciente (incas: 1200 d. C. a 1533 d. C.), comparado con la historia de los egipcios (3100 a. C. a 30 a. C.), la civilización maya (2000 a. C. a 900 d. C.), el Imperio Han (China, de 202 a. C. a 220 d. C.), el Imperio persa (550 a. C. a 330 a. C.) y el Imperio romano (27 a. C. a 476 d. C.). Siendo reciente, nuestra historia ha sido narrada con sesgo. En cuanto a sus construcciones, se dice que no se sabe cómo unían las piedras, pues, en la parte visible, estas son casi planas y se unen tan bien que no entra ni un alfiler. Esto es verdad a medias, pues en la parte interna tenían un aglomerante (cemento) que pudo ser vegetal (preparado de plantas, como hacen las hormigas; engrudo de papa, etc.), mineral (yeso, caliza, arcilla, etc.) o de origen animal (como sangre, huevos [calicanto] o hígado de llamas, etc.). Este cemento (aglomerante), que aquí es el etcétera, es necesario analizarlo y, si lo hace la UCV, sería algo muy trascendente e histórico para la universidad, el país y el mundo.
La investigación contemplaría también abordar el corte de rocas, la extracción de canteras del cerro, el ángulo de la pared trapezoidal (ángulo de plomada), los ángulos de puertas y ventanas y el uso de ripio en los cimientos, que ha hecho que los movimientos sísmicos no rajen la pared; es decir, mejoraban la estabilidad. Asimismo, se estudiaría el uso de moldes o plantillas para el corte y montaje de las piedras (pulido).
Las muestras de argamasa que se analizarían, es decir, el cemento utilizado, serían de unos 50 gramos y procederían de construcciones abandonadas que hay por Huánuco. El ángulo de la plomada y el de puertas y ventanas se estudiarían en Pisac, Ollantaytambo y Coricancha, sin que ello afecte en nada al museo. Conociendo a mi Perú, los permisos demorarían más que la investigación, la cual se desfasaría o nunca se haría. Queda el quehacer como tarea necesaria para el saber y la tarea de obstaculizar y entorpecer de los torpes del Estado.
Los incas no tenían herramientas de hierro; utilizaban piedras negras, según señala el Inca Garcilaso de la Vega. Debía tratarse de obsidiana y, por los restos que hay en Ollantaytambo, cortaban como los egipcios: haciendo huecos en línea y colocando madera seca ajustada para luego echar agua. En la pirámide de Micerino (construida hace más de 4000 años) se aprecia también esta técnica. De los incas, hace unos 500 años, debiéramos saber más sobre nuestra historia.
Se sugiere evaluar la propuesta del estudio del cemento de los incas. No es enfrentarse a un debate, sino a quienes congelan el conocimiento, siendo este más fuerte que la acción dilatoria de funcionarios que construyen muros de papeleo y ofrecen resistencia a lo nuevo por conocer. Nuestro compromiso no es con la burocracia, sino con el conocimiento. El futuro dependerá de cuán capaces seamos.
El equipo investigador estaría conformado por un ingeniero civil, un ingeniero químico, un tesista y un licenciado en Comunicación.