
Romina Céspedes, la estudiante de Enfermería de la UCV que lleva una historia de esperanza a Europa

Una experiencia familiar despertó en nuestra vallejiana su vocación por la Enfermería y hoy la impulsa a crecer profesionalmente en una universidad líder en ciencias de la salud.
Hay experiencias que cambian la forma de mirar la vida y también el rumbo de una vocación. Para Romina Céspedes Mogollón, estudiante de Enfermería de la Universidad César Vallejo (UCV), esa experiencia llegó a través de la historia de su sobrino menor, cuya lucha por sobrevivir durante sus primeros meses de vida despertó en ella el deseo de cuidar a quienes más lo necesitan.
Hoy, esa motivación la acompaña en una nueva etapa que le permitirá ampliar sus conocimientos y fortalecer su formación profesional en la Universidad Humanitas en Italia. “Me siento muy emocionada porque voy a crecer a nivel personal y profesional”, expresó Romina al hablar de esta oportunidad.
Detrás de su entusiasmo hay una historia familiar que le enseñó a valorar la importancia del cuidado y la dedicación del personal de salud, especialmente en los momentos en que la esperanza parece estar en riesgo.
El origen de una decisión que cambió su vida
“La razón por la que elegí esta carrera es por mi sobrino menor; él nació a los 5 meses, estuvo internado y, en algún momento, dijeron que no iba a poder seguir. Sin embargo, hoy lo veo en la casa, jugando con la familia”, recordó. Ver su evolución le permitió comprender de cerca el impacto que puede tener la atención de salud en la vida de una persona y en la tranquilidad de quienes la rodean.
“Entendí que el cuidado de enfermería no solamente es técnico, sino que es el cuidado que se le da a una persona porque tiene ganas de vivir”, sostuvo. Esta convicción representa el sentido que Romina encuentra en su carrera: una profesión en la que los conocimientos científicos y las habilidades clínicas se complementan con la empatía, la sensibilidad y el compromiso con cada paciente.
Una nueva etapa que también emociona a su familia
La oportunidad de continuar su crecimiento profesional en Europa despierta orgullo y, al mismo tiempo, la natural nostalgia de una familia que ve partir a una de sus integrantes para perseguir sus metas. Sus padres comparten esa mezcla de sentimientos y reconocen el valor de este paso en el camino que su hija ha elegido.
“Como padres, queremos que le vaya muy bien a nuestros hijos. Tenemos sentimientos encontrados; sin embargo, sabemos que ella va a llegar a un país europeo donde va a crecer a nivel profesional”, señalaron. Sus palabras reflejan el respaldo familiar que acompaña a Romina en este nuevo desafío.
La historia de Romina Céspedes Mogollón recuerda que detrás de cada elección profesional puede existir una vivencia capaz de transformar una experiencia difícil en un propósito de vida. Su viaje representa una oportunidad para seguir aprendiendo, ampliar sus horizontes y prepararse para cuidar a más personas.